1
Ya puedes poner primero el apellido materno
La Ley 21.334 permite que los progenitores decidan de común acuerdo cuál de sus primeros apellidos llevará primero su primogénito o primogénita. El orden elegido se mantiene para los hijos que tengan posteriormente en común.
Las personas mayores de 18 años también pueden solicitar, por una sola vez, invertir el orden de sus propios apellidos. El tradicional orden “apellido paterno y después materno” dejó de ser una regla inamovible: a veces cambiar la identidad comienza dando vuelta dos palabras.
ChileAtiende — Cambio en el orden de los apellidos
2
Chile “envejeció” casi una década
En 1992, la edad promedio de quienes vivían en Chile era de 28,8 años. Según el Censo 2024, actualmente alcanza los 38,1 años. Eso significa que, en poco más de tres décadas, el chileno promedio cumplió 9,3 años adicionales.
Este cambio no se debe solamente a que las personas vivan más. También está relacionado con la disminución de los nacimientos y el aumento proporcional de los grupos de mayor edad. En pocas palabras: Chile sigue siendo el mismo país, pero su fotografía familiar tiene cada vez más canas.
Censo 2024 — Síntesis de resultados
3
La población inmigrante es cinco años más joven
Las personas nacidas fuera de Chile tenían una edad promedio de 33,5 años en el Censo 2024. Entre quienes nacieron en el país, el promedio alcanzaba los 38,5 años: una diferencia exacta de cinco años.
Además, la participación de la población inmigrante internacional se duplicó entre los dos últimos censos, pasando del 4,4% en 2017 al 8,8% en 2024. La inmigración no solo hizo más diverso al país; también ayudó a rejuvenecer su fotografía colectiva.
INE — Resultados de inmigración del Censo 2024